El murciano batió a Tommy Robredo en la final por 7-6 y 6-4

Los últimos serán los primeros, reza el dicho, que se cumplió en esta 85 edición de la Copa del Rey de tenis. Nicolás Almagro, que llegó a última hora en sustitución del lesionado Juan Carlos Ferrero, se proclamó campeón del decano de los torneos nacionales al imponerse en la final a Tommy Robredo por 7-6 (3) y 6-4, en 103 minutos de juego y ante más de 2.500 personas que abarrotaban las instalaciones del Real Club Recreativo de
Tenis de Huelva. Es el segundo trofeo que alza el murciano, campeón en 2007.
La primera manga, de una duración de 59 minutos, fue muy equilibrada y la misma tuvo que decidirse en la muerte súbita después de que ninguno de los contendientes cediera su servicio ni apenas concediera bolas de ruptura a su oponente. Robredo tuvo una bola de break en el tercer juego, solventada por Almagro con una dejada para luego, a la tercera ventaja con su saque, cerrar el juego a su favor. La primera oportunidad llegó para el murciano en el séptimo juego, pero tampoco la aprovechó.
El partido, jugado mayormente desde el fondo de la pista, transcurrió sin más alteraciones hasta el undécimo juego, cuando Robredo se colocó con un inquietante 0-30. Ahà salió la mejor versión de Almagro, que conectó cuatro puntos ganadores consecutivos a la razón de dos aces, un buen servicio y punto ganado en la red, y un winner para ponerse 6-5 arriba.
El número 18 del mundo continuó encadenando golpes ganadores -muy aplaudido por el público el que supuso el 0-30, un golpe completamente de espaldas que superó a Robredo en la red- y dispuso de tres bolas de set, que el de Hostalric supo levantar para llevar el desenlace
al tie break. En el mismo, el murciano, que perdió el primer punto con su saque, encadenó cinco puntos consecutivos que le pusieron en bandeja la primera manga.
Robredo pareció acusar el golpe y cedió en blanco su saque nada más comenzar el segundo set. El gerundense tuvo un atisbo de recuperación en el segundo juego, larguÃsimo de duración y con numerosas alternativas. El catalán dispuso de seis bolas de rotura, pero no las aprovechó. Almagro, que en el transcurso del juego se autoexigió en voz alta mayor concentración -¡Hay que centrarse!, dijo-, subió el 2-0 en el marcador en la tercera ventaja que tuvo y volvió a quebrar el saque de Robredo para acercarse un poco más al trofeo donado en su dÃa por Alfonso XIII.
Pero el murciano se empeñó en darle algo de vida al partido. Una bola marcada fuera por el juez de silla desencadenó un enfrentamiento que le sacó momentáneamente del partido y acercó a Robredo en el marcador (3-2). Almagro recuperó el equilibrio en el sexto juego, ganado en blanco y con dos aces. El break de ventaja que aún llevaba resultó definitivo y con los dos tenistas ganando sin problemas sus servicios, el murciano cerró el partido en el décimo juego de estesegundo set, que tuvo una duración de 44 minutos.
Hurtado venció a VizcaÃno en la exhibición sobre silla de ruedas
Como aperitivo a la final, y al igual que el dÃa anterior, hubo una exhibición en tenis sobre silla de ruedas entre Carlos VizcaÃno y Javier Hurtado. En esta ocasión, Hurtado salió vencedor por cuatro juegos a cero.
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