| Celta: Faltan laterales; sobran pivotes | ||||
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La baja de Ander Murillo por acumulación de cinco tarjetas amarillas y la lesión de Hugo Mallo, aquejado de una pubalgia, reducen a la mínima expresión las opciones del preparador celeste, que seguramente tendrá que volver a recurrir al filial y, en concreto, a Víctor Vázquez para completar la línea en una jornada en la que el Celta necesita reencontrarse con la victoria para sacar tajada del enfrentamiento directo entre el Rayo Vallecano y el Betis. La ausencia de Murillo –el club no ha presentado alegaciones ante el Comité de Competición– propiciará que se adelante la prueba que se tenía previsto realizar la próxima semana a Hugo Mallo. El futbolista marinense será sometido a partir de mañana y también el jueves y el viernes a un test de esfuerzo para comprobar su respuesta. En función del resultado se pueden tomar diferentes soluciones. Si el tratamiento de reposo en el campo y sesiones de gimnasio y fisioterapia al que ha sido sometido el jugador en las últimas dos semanas apenas ha surtido efecto y las molestias son aún muy importantes, el jugador sería intervenido quirúrgicamente. Pero los servicios médicos son partidarios de recurrir a la cirugía como último recurso y, si en la prueba se aprecia cierta mejoría, se prolongaría el tratamiento conservador durante algún tiempo más. Hay que tener en cuenta que Mallo debería someterse a cirugía de abdomen y de pubis, cuyo periodo de recuperación se estima en unos dos meses, con lo que, si tiene que pasar ahora por el quirófano, prácticamente diría adiós a la temporada. Existe un tercer supuesto, menos probable. Y es que el jugador haya mejorado de forma considerable, de modo que incluso pueda estar a disposición de Paco Herrera para el partido del sábado, si bien, incluso en este caso, los médicos no son demasiado partidarios de forzar las cosas. Lo ideal, en opinión de los facultativos, es que el jugador pudiese convivir con la lesión hasta final de temporada y aprovechar las vacaciones para acometer la cirugía. Por otra parte, la escasez de laterales contrasta con la abundancia de pivotes con que Paco Herrera cuenta para el choque del sábado. Con la plena recuperación de Borja Oubiña y el regreso de Cristian Bustos tras cumplir sanción, el preparador céltico dispone de cinco mediocentros para tres plazas en el once. El buen desempeño de Oubiña, el peso en el equipo de Bustos y López Garai, y el buen momento de forma que atraviesan tanto Álex López como Michu, plantean todo un dilema al técnico, que en ataque no podrá contar tampoco esta semana con el lesionado Joan Tomás. Artículos relacionados
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La defensa y, en concreto, la posición de lateral derecho es la que más quebraderos de cabeza ha generado al Celta esta temporada. La falta de laterales ha obligado a Paco Herrera a reinventarse la línea varias veces ya este curso y el duelo frente al 