Con un silencio sepulcral y la sensación de haber dejado escapar tres puntos que pueden significar la vida despidió el estadio Helmántico a un Salamanca al que nada se le pone de cara.
Dicen que la miseria trae miseria, y el equipo blanquinegro está enfangado en una situación tan peligrosa que, ni cuando las cosas se ponen de cara, parece encontrar salidas. El partido frente al Recreativo de Huelva se torció en el primer minuto y no se enderezó porque después de un buen paso siempre dio un tropezón. Empezó fallando un penalti, le marcaron en el primer disparo a puerta, y a los dos minutos de empatar, le volvieron a adelantar y le mandaron al descenso. El refranero popular es sabio: A perro flaco todo son pulgas.
Que cada partido que ahora juega la Unión es una final es evidente, y el equipo salmantino comenzó más enchufado que nunca ante el Recreativo. De hecho en 50 segundos Hugo ya habÃa probado un disparo y medio minuto después llegó el penalti, tras un pase interior del portugués hacia Despotovic que fue derribado cuando entraba sólo en el área. El colegiado decretó falta, aunque tan sólo mostró amarilla al infractor, y Hugo erró en el lanzamiento. El partido habÃa empezado bien y se empezaba a torcer. El error se convertÃa en un primer palo del que trató recomponerse con posesión aunque sin sacar fruto del fútbol directo.
El Recreativo, bien situado atrás, apenas se asomaba al área de Biel Ribas pero cuando lo hizo, pasado el cuarto de hora, acertó. Carmona progresó por su banda y aprovechando que Zamora no le supo cerrar bien, sacó un centro preciso al centro del área donde apareció Barrales para cabecear en un bonito escorzo y picar hacia el segundo palo, mientras Biel seguÃa con la mirada el esférico.
Cuando algo va mal, siempre se puede poner peor y al error en el penalti se unÃa un tanto en la primera llegada del Recreativo que le ponÃa el encuentro muy cuesta arriba a una UDS que notaba en exceso la ausencia de jugadores capaces de moverse entre lÃneas y enlazar con un centro del campo que renunciaba a la elaboración y buscaba demasiados balones verticales.
Ante un adversario al que se le notaba incómodo, el Recreativo encontró más posesión y Biel evitaba, metiendo una buena mano, verse sorprendido en una falta lejana golpeada por Carmona. TranscurrÃan los minutos y sólo cuando Toti lograba entrar en juego, los locales encontraban alguna profundidad en su elaboración. Una acción del canterano, que ganó la lÃnea de fondo y buscó un pase atrás hacia Perico y Linares y un buen centro de Gañán, ambas sin rematador final, fueron la única suma al balance de un primer tiempo que dejaba sensación de absoluta impotencia.
La entrada de Kike por Perico en el descanso le dio al equipo algo más de movilidad en la zona de arriba. Entrando desde atrás, el canterano conseguÃa lo que habÃa faltado el primer tiempo, poner en jaque a la zaga onubense, y a los 56 minutos se cobró una falta en la frontal que ejecutó Hugo y a la que respondió Guaita sacando una mano providencial abajo. De nuevo el guardameta detuvo un disparo de Toti desde la frontal en los momentos de mayor empuje de los charros. El peligro llegaba en las acciones a la contra y Braulio pudo sorprender en una de ellas, pero Biel intervino bien y la siguiente acción, con Kike por la derecha, el joven jugador ganó la partida a su par y cayó en el área. El colegiado no apreció nada pero su linier decretó la falta y el Salamanca encontró con un nuevo penalti que esta vez Linares no falló. Se sacudÃa las pulgas el el equipo charro pero no le dieron ni tres minutos de respiro porque después de sacar desde el centro, el Recreativo ganó la frontal y allà el colegiado señaló una falta que Javi Fuego tocó con suavidad colocando el balón en la escuadra y haciendo el segundo del Recreativo. Ya a la desesperada, metiendo balones frontales y centros desde cualquier lado buscó el Salamanca un punto pero ni siquiera eso encontró. A Cuéllar le faltó decisión, a Kike, altura, a Azkorra, precisión. A perro flaco todo son pulgas.

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