Recién llegado de Tenerife

“Islas Canarias, Islas Canarias. Los bichos de la nariz, me dan mucho asco a mí. Y las cascarrias, y las cascarrias”
Pues sí, amigos, con esta letrilla del Carnaval de Cádiz anuncio mi vuelta desde tierras tinerfeñas, donde el Recreativo me había cedido una semana sin ninguna opción de recompra por mí, porque ni me querían en Tenerife ni me quieren aquí. Ese Tenerife donde triunfó nuestro actual Secretario Técnico Alfonso Serrano antes de que se fuera cabreao antes de tiempo, tras llegar de Valladolid igual de cabreao, para acabar finalmente en Huelva de donde (como habrás adivinao) se irá aún más cabreao. Las Canarias, conocidas como Islas Afortunadas en honor a un gili, y es que LucasAlcarajo hizo allí la Mili. Unas islas que si las decimos de carretilla parecen la alineación del Recreativo de los años 50: de portero Santa Cruz, en defensa Gomera, Hierro, Fuerteventura y Canario, quedando para la punta del ataque Palma y Lanzarote (y no te cojo ná porque soy mu machote). Ah, y yo también me he dao cuenta que me he comío con Pan Bimbo el centro del campo (como un Alcaraz cualquiera a los organizadores yo me los zampo). ¿Y por qué va tanto la gente a Tenerife, aún arriesgándose a encontrarse un piloto matarife? Ni playas, ni hoteles, ni clima tropical, ni polvero nacional, ni guiris en topless enseñando las tetas: la gente va pa Tenerife porque tiene forma de chuleta. Sí, sí, de chuleta ¿No os habíais fijao? Igual que Italia tiene forma de boto de Valverde o Huelva tiene la forma de la cabeza de Bart Simpson, Tenerife es un perfecto chuletón: un chuletón regado con mojo picón. Y si a nosotros nos llaman choqueros porque nos encantan los chocos, a ellos les llaman chicharreros porque les encantan los Chichos: “Libre, libre, quiero ser, quiero ser, quiero ser libre” ¿ Seguro que esta canción es de Los Chichos? Pero si la podrían haber cantado perfectamente Camuñas, Sisi y Colunga al día siguiente de nuestro descenso ¡Que son unos desagradecíos es lo que yo pienso! Y como he paseado mi camiseta nueva del Recre de Norte a Sur de la isla y de Este a Oeste ( bueno, vale, la nueva no, la que va antes, de la que va antes, de la que va antes de la nueva), pues los aficionados al Tenerife me gritaban desde tos laos: “ Este año no tenemos ni pa empezar con ustedes, chacho”. Totalmente de acuerdo, pa qué enfadarse, este año no tienen ni pa empezar, una afirmación clara y rotunda, no empezaremos ningún partido porque ellos están en 1ª y nosotros en 2ª. Otros me gritaban: “Devolvednos a Jesús Vázquez, que lo echamos de menos una jartá” ¡Po devolvednos vosotros Gibraltá! (por decirles algo, joío, porque la Geografía no es lo mío). Eso sí, de lo único que podía presumir allí con ellos es de Estadio, y es que tiene guasa jugar en un campo llamado Inodoro Rodríguez López. Sí, sí, tal como suena, Inodoro, el sitio donde deposito a diario “mi tesoro”. Y cómo no, por supuesto que subí al Teide, que no es tan grande como nuestro cabezo con final en el Conquero, pero casi casi. Y en lo alto el Teide, para los que os creísteis la llegada del hombre a La Luna, yo hice lo mismo que Neill Armstrong allí en vivo: clavar a mi llegada la bandera del Recreativo. Por cierto, quién ha visto y quién lo ve ahora a Armstrong: el que estuvo en su día tan alto como la Luna ay ay, este año en el Tour por debajo de Contador ¡eso es lo que hay! Y ya sabéis que realmente el Teide no es otra cosa que un volcán apagao, te lo juro por Obama, un volcán tan apagao como Sinama. También estuve en la capital de la Isla, Santa Cruz, y en eso coincidimos ambos: ellos veneran la Santa Cruz y nosotros la Santa Cruzcampo (nosotros la Cruzcampo y ellos la Dorada, que hay que ser mu zoquetes, pa tener una cerveza que se llama como el barco de Chanquete). Y también veneran a una Virgen creada para proteger a nuestro portugués Candeias: la Candeislaria. Y en ese tono portugués y religioso, tienen la famosa Playa de los Cristianos, al sur de la isla, de arena clara y también de color pardo, la famosa Playa de los Cristianos Ronaldos. Ah, y como me empeñé en seguir la pretemporada del Recreativo por todos esos grandes estadios que este verano está visitando, me fue imposible encontrar ni el Odiel, ni el Huelva ni el Mundo ¡ Agotados en todos los kioscos! No lo tenían en ningún sitio. La pasión recreativista allí es bestial, banderas azul y blancas por todos los balcones (Vale, vale, chaval, ya sé que el Tenerife viste más o menos igual). Y para terminar, coincidiremos en una cosa por la que hay que estar eternamente agradecidos a las Islas Canarias: ¡el haberse llevao a Óscar Arias!
Lucas Alcarajo
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