Una lesión de lo más oportuna


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Un problema en el menisco hizo cambiar a Cebey el fútbol por el bádminton


Normalmente, las lesiones suelen ser inoportunas, pero no en el caso de Jesús Cebey. Él jugaba en la cantera del Recreativo cuando su menisco dijo basta. Tuvo cambiar el balón de fútbol por la raqueta de bádminton y el resultado no pudo ser más positivo.

Porque a sus 19 años, el jugador del IES La Orden ya es una referencia en el bádminton nacional –aunque le queda mucho que mejorar– y en su club ha ido ganando con el paso de los años un puesto de privilegio en la primera plantilla. Y eso, con jugadores de la talla de Hendry Winarto, Carlos Longo o Eliezer Ojeda ya es mucho decir.

El fútbol siempre ha estado vinculado a su vida. Empezó en las categorías inferiores del Santa Marta y el Recreativo se fijó en él. Quien lo vio jugar reconoce que tenía opciones de ser un buen jugador, pero la lesión truncó su futuro en el balompié.

Sus opciones eran dos: O se operaba –y la vuelta a un campo de fútbol era posible– o no se operaba y se olvidaba de jugar en cualquier deporte que existiera contacto. Optó por la segunda opción y todo fue sobre ruedas.

En esta parte de la historia aparecen Manuel Pego, Adrián Márquez y Ana Martín, amigos de Jesús –en este caso Chus– que lo convencieron para que jugara al bádminton. Al principio, como suele ser habitual, adaptarse a un deporte así le costó, aunque con el paso de los meses fue cogiéndole el gustillo por la raqueta y el volante.

En su tiempo libre, Jesús Cebey sigue jugando a deportes vinculados al bádminton. “Practico mucho el pádel y el tenis. El primero de ambos se parece mucho al bádminton, ya que es una pista corta y adaptarse a él resulta mucho más fácil que el tenis”, argumenta el jugador.

Y aunque las recomendaciones del médico le alejaban del fútbol, una buena pachanga con amigos no hay quien se la quita de vez en cuando. “Ellos no dan patadas y se puede echar un buen rato. Aún así, intento jugar con cuidado.” –comenta entre sonrisas–.

También tiene pasión por las películas de terror. La última que ha visto ha sido Saw VI, aunque disfruta de otros géneros además de los de terror. En cuanto a música, Jesús Cebey se centra en el pop español. “Me gusta mucho Manuel Carrasco, El Canto del Loco, Melendi o Macaco”, señaló.

De hecho, este tipo de música tiene le sirve para cumplimentar su gran manía. No en vano, antes de los partidos tiene que pasar varias horas con su mp3. “Tengo mis manías, no voy a negarlo. Casi siempre hago lo mismo antes de todos los partidos. Me siento en una esquina, cojo mi reproductor de música y escucho música. Siempre tengo a a Melendi en mi mp3, que me sirve para concentrarme”, aseguró.

Uno de sus grandes amigos en el vestuario es Hendry Winarto. No en vano, además de a bádminton, ambos suelen ‘picarse’ jugando al billar. “En bádminton sólo le gano si él se deja. Lleva cuatro años entrenándome y conoce todas mis virtudes y mis defectos. Eso sí, en el billar está un poco más igualado y a veces le gano”, comentó entre bromas.

Nunca una lesión fue tan positiva para un jugador referencia en el bádminton.

 

Foto: Huelva en juego



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