| ¡Dad la cara! | ||||
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¿Que ha podido pasar?. Si hace tan poco, que hasta los faltos de memoria, llegan a recordar aquellos alardes de eficacia gestionadora donde se nos decÃa que no gastábamos más de lo que tenÃamos. Estábamos orgullosos por ser del Recre y por lo bien conducido que parecÃa estar, sÃ, digo parecÃa porque nos han tomado el pelo y de que manera. De no gastar nada más que lo preciso, y con la filosofÃa de la deuda cero, hemos llegado a deber 22,9 millones de euros, casi 4.000 millones de nuestra antigua moneda, la peseta. Es para quedarse frÃo, helado, descompuesto, y volver a tener miedo de la desaparición del decano. ¿Pero como es posible, que con la experiencia adquirida de aquel mal trance, hoy volvamos a tropezar por segunda vez con la misma piedra? La primera piedra pesaba 2700 kilos y ésta casi 4000, que además de ser más grande, llega con un paÃs sumido en una grave crisis, por no hablar de la que soportamos los onubenses dÃa a dÃa, de la del consistorio local. Cuantas preguntas, cuantos planteamientos, cuantos miedos y que pocas soluciones fáciles, ninguna. Ahora se empieza a atar cabos. Del Recre decÃan no querer venderlo por no dejarlo en malas manos y no es asÃ. No se vendió por no levantar el tupido velo que cubrÃa todo lo que debajo se cocÃa, ya que un posible comprador hubiera exigido las cuentas y todo se hubiera descubierto. Tampoco se entiende que dijeran en el último ejercicio que se debÃan 3,9 millones de euros, cuando la deuda es 7 veces superior. Es incomprensible que Paco Mendoza hace un mes dijera que una deuda de tantos millones es “absolutamente mentira”, ¿acaso no sabÃa nada?, como tampoco es lógico que del licenciado Michael Dumois, que algo tendrá que ver en este embrollo, nada se sepa últimamente. ArtÃculos relacionados
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